Síntomas y enfermedades de cobayas

enfermedades de cobayas

Cuando decidimos ser “padres” de una mascota, son muchas las cosas que debemos considerar, no solo la alimentación y la higiene, sino también el cuidado y las posibles enfermedades que esta mascota puede llegar a contraer. Las cobayas son las preferidas de muchas personas, pero no todos están al tanto de lo que pueden padecer si no se las cuida correctamente. Las cobayas pueden presentar diversos síntomas, de acuerdo al tipo de enfermedad o patología que esté padeciendo, lo importante aquí es poder detectar estos síntomas lo antes posible para poder llevarlas al veterinario. Nunca debemos medicar a la cobaya por nuestra cuenta, estos animalitos tienen una flora intestinal muy delicada, y por ello el suministro de antibióticos debe ser recetado. Entre los antibióticos más peligrosos tenemos a la penicilina, las lincomicidas y la tetraciclina.

Síntomas frecuentes

Cuando se presentan las enfermedades de cobayas, también se hacen presentes los síntomas, a continuación, nombraremos a los más comunes. Quizás lo que primero notemos cuando nuestra cobaya se sienta mal es la diarrea, algo muy visible y que no se nos puede pasar por alto. Luego podemos notar falta de apetito, pérdida de peso, estornudos, pérdida de pelo, la aparición de nódulos o bultos y picazón frecuente. También, en algunos casos, las cobayas tienden a respirar con dificultad y de manera ruidosa. Dentro de las enfermedades de cobayas más frecuentes encontramos: tumores y quistes, fecaloma anal, pijos, pulgas y sarna, hongos, queilitis (éstas son heridas en la zona de la boca) y pulmonía. La mala oclusión dental, como las cistitis y los cálculos renales, también pueden manifestarse en las cobayas.

¿Cómo evitar que la cobaya se enferme?

Las enfermedades de cobayas se pueden evitar fácilmente con una buena alimentación e higiene, esta es la base de un animalito sano y felíz. Las cobayas se alimentan principalmente con verduras y en muy pocas ocasiones se les debe administrar alimento balanceado. La alfalfa, por ejemplo se conseja solo para aquellas cobayas embarazadas, mientras que el perejil, solo debe dársele una ramita por semana. El perejil es muy diurético, lo que implica que hará que la cobaya elimine cantidades excesivas de orina llevándola a la deshidratación. En las hembras lactantes, el perejil es veneno, ya que es abortivo y corta la leche. La correcta alimentación de las cobayas evita problemas frecuentes en el excesivo crecimiento de los dientes; bien alimentadas, éstos crecerán y se desgastarán correctamente, también evitando que se produzcan malformaciones.



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